Amor, esa fuerza todo-poderosa

Ámate a ti misma

¿Alguna vez has estado enamorado y te han correspondido? ¿Identificas esa emoción de estar flotando en las nubes?

¿Has notado que en ese estado las cosas parecen tener una mejor cara y los problemas soluciones fáciles?

Eso es precisamente lo que el amor nos da cuando lo experimentamos. Nos sentimos poderosos, optimistas y hasta capaces de lograr lo imposible. Nos aventuramos en proyectos nuevos o nos atrevemos a hacer lo que no habríamos hecho antes.

Lo cierto es que cuando estamos enamorados, despertamos un poder interior (que siempre ha estado ahí) por la presencia de alguien más.

¿Pero qué pasa si no hay “alguien más”?

La felicidad (o el estado mental de alegría y gozo llamado amor) es como una inyección de fuerza para todos, que sin embargo no sabemos obtener o experimentar en cualquier momento o a voluntad. Pareciera como si ese estado fuera algo que viniera de lo externo, cuando en realidad está siempre dentro de nosotros y podemos desatarlo si somos más conscientes de lo que pensamos a diario acerca de lo que somos, lo que hacemos y lo que tenemos.

Es cierto que nuestros peores críticos somos nosotros mismos, nos vemos todos los defectos: las arruguitas, las llantitas; que si estamos gordos o flacos, altos o bajos, etc., sin embargo no podemos negar que en alguna área, somos indispensables para algo o para alguien. A pesar de todos nuestros defectos, tenemos cualidades.

Para enamorarte es necesario que reconozcas en el otro cualidades que para ti sean importantes. Nadie se enamora de alguien a quien no le ve cualidades. Pero la apreciación de cualidades es algo totalmente individual: lo que para alguien es una cualidad, para otro puede ser un defecto. Entonces, te invito a ver tus cualidades, ganar sentido de ello para que te enamores de ti mismo y de la vida y verás que la felicidad que viene del amor no tarda mucho en aparecer con esa fuerza de la que he estado hablando antes.

Agradecer todos los días al despertar por otro día más, por una nueva oportunidad, por tu trabajo o por falta de trabajo, porque tienes con quien compartir los afanes del día o porque gozas de plena libertad estando solo, es una forma de enamorarte de la vida también. ¡Agradece por todo!

Si miramos a nuestro alrededor y tomamos la actitud de agradecimiento por cualquier cosa que nos rodea o experimentamos (porque, seamos sinceros, tenemos muchas cosas buenas que agradecer todos los días), podemos ir creando un sentido amoroso que nos permitirá el gozo de todo lo que nos rodea, haciendo que la vida parezca más agradable, más disfrutable.

¡Trabaja por el amor, practícalo todos los días, desarróllalo, como harías al aprender algún idioma o alguna habilidad que disfrutes, y enamórate! ¡Enamórate de ti! ¡De tu vida! Descubrirás lo importante que eres. ¡Enamórate de ti y correspóndete!


autoretrato 1

Acerca de la autora:

Rocío Caballero. Maestra de Aplicación Mental y Metafísica (La Ciencia de la Vida). Imparte cursos, talleres y conferencias para despertar la conciencia verdadera en las personas acerca de sí mismas, impulsándolas a vivir una mejor calidad de vida.

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